5 de mayo de 2011

Tarde de sofá, película y ventana entreabierta

Queridos necios:

Estaba leyendo el blog de un amigo, y como siempre, me ha hecho pensar.
Supongo que a muchos os ha pasado alguna vez. Cuando te encuentras atrapado bajo las palabras de alguien, en vez de querer seguir ojeando, te apetece escribir, soltar, liberar lo que piensas.

A mí, últimamente, me pasa muy a menudo, aunque generalmente, me cuesta ponerme a hacerlo, o cuando lo tengo hecho, se me hace difícil llegar a la opción de colgarlo aquí.

Hoy, sin embargo es diferente. Puede que por el hecho de que llevo más de un mes sin subir nada, puede que por el hecho de que, a fin de cuentas no es más que la opinión de alguien que pasa por esta vida como cualquiera de vosotros, y con más o menos verdad, cuenta lo que siente en cualquier momento de su existencia.

En este momento, me apetece hablar de ti, de mí, de las relaciones humanas, de los jóvenes, del futuro, del miedo. En definitiva, de todas esas cosas que pueden fluir por la mente de un joven estudiante de veinte años en una tarde melancólica de sofá, película y ventana entreabierta.

Muchas personas hablan de las amistades para toda la vida. A mí, personalmente a mí, me cuesta creer en eso. Las relaciones personales, ya sean de amistad o de amor, hay que cuidarlas, trabajarlas y valorarlas. Actualmente, nos excusamos en el típico tópico de - No lo veo, pero sé que está ahí - . Eso me parece algo completamente falso. Una persona con la que has tenido una relación plena de confianza y amistad puede guardar un recuerdo y un cariño especial hacia ti. Sin embargo, no puedes pretender que esa complicidad se mantenga siempre, si no eres capaz o no te apetece luchar por ella. Las personas cambian, igual que la sociedad en la que nos movemos, y no es difícil ver como aquel con el que compartiste tantas y tantas cosas, ha hecho su vida de una manera totalmente distinta a la tuya. En ese caso, ya no está ahí. Lo que debes rescatar, son los buenos momentos juntos y todos aquellos instantes en los que aportó a tu alma ese granito de felicidad que todos buscamos.
Ahora, debes luchar por tus nuevas amistades, y saber, que los protagonistas que te acompañan en esta historia de tu vida, cambian sólo cuando y porque tú quieres.

Esto, nos lleva al hecho de que la sociedad de hoy día, y especialmente los jóvenes, hemos asumido el papel de “Generación perdida”. Nos acomodamos a todo aquello que está al alcance de nuestra mano, y somos incapaces de mover un dedo, ya sea por el desencanto que podemos sentir hacia el mundo que nos rodea, ya sea por simple vagancia.
También, debo aclarar que no pienso que sea exclusivamente culpa de nosotros, jóvenes. No hay más que ver el futuro que se nos presenta con 20 ó 30, en el que, puedes llevarte años y años estudiando sobre algo que te apasiona, para finalmente acabar currando en algo que no te aporta nada, y que simplemente, “es lo que hay”. Es cierto que somos una generación acomodada a la vida familiar, que “disfruta” con evadirse un fin de semana empalmando noches con días, pero, ¿cómo quieres que me tome que tu padre hace veinte años con la mitad de estudios, a mi edad ya ganaba un sueldo suficiente como para mantener una familia?
Son circunstancias, pasadas y futuras. Todo evoluciona y cambia. Me parece bueno el hecho de que actualmente sea relativamente fácil acceder a estudios superiores, y que con ello se fomente y mejore la cultura de la sociedad en que vivimos. Sin embargo, no es posible negar el desencanto que sentimos tantos y tantos estudiantes y/o trabajadores.

Ante esto, ¿Qué nos queda? Está claro, nos queda luchar para que todo cambie. Pero, como yo también soy joven y formo parte de esa generación perdida, te digo:
“Siéntate conmigo y disfruta del sofá, la película y la ventana entreabierta.”


"Let everything flow"
Anónimo

3 comentarios:

  1. La vida pasa y te conviertes en un simple espectador de ella

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  2. Nada es para toda la vida si no se cuida... y si no se cuida es porque uno no quiere... porque realmente cuidar algo que se quiera conservar, no cuesta porque no es una obligación... o al menos no debe serlo...
    Muy buena tu entrada andy ;)
    Ana Torres

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  3. “Siéntate conmigo y disfruta del sofá, la película y la ventana entreabierta.”
    Combinación perfecta.

    Presente. Ni pasado ni futuro.
    Amigos, largo y tendido tema de conversación.
    Y las relaciones que hay que cuidar, las del 80-20%.

    Tantos temas de los que se sacan noches en vela.

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